¿Tu traducción requiere gran calidad? (Cuidado, ¡es una trampa!)

La pregunta que te lanzamos en el título de este artículo es engañosa.

¿Tu traducción requiere gran calidad?

¡Ojo! ¡Te estamos tendiendo una trampa!

Porque, no nos equivoquemos: ¡una traducción siempre requiere calidad!

Una traducción que no ha sido hecha con la calidad que todo trabajo exige, es una traducción que no transmite adecuadamente la intención del escritor.

Y, por tanto, es una traducción que no cumple su objetivo.

Cualquier traducción, desde el subtítulo de una película, hasta el más simple post en Facebook, pasando por la traducción del último blockbuster de ciencia ficción, requiere (gran) calidad.

Por eso, y como ya te habíamos comentado en “Por qué todos tus textos se merecen una traducción impecable. Todos. Siempre”, para conseguir ese nivel de perfección y calidad, necesitas confiar tus textos en un traductor profesional.

Lo que sí que es cierto, es que el nivel de complejidad de muchas traducciones es mucho mayor que el de otras.

En algunos casos, una simple palabra puede plantear un verdadero reto para el traductor, y representar un obstáculo para el proceso de traducción de calidad.

Nos lo ha demostrado hace poco la famosa serie televisiva de Juego de Tronos.

Te contamos.

 

Hodor: Una pequeña palabra. Un desafío formidable.

(Si eres fan de la serie y no has tenido la oportunidad de ver el quinto capítulo de la sexta temporada, detente porque los siguientes párrafos rebosan spoilers por todos lados).

Si estás tan obsesionado con la serie como el resto del planeta, sabrás que Hodor, uno de los personajes más queridos de la saga, solo había pronunciado una única palabra en toda la serie:

Hodor. Nadie sabía por qué ni qué significaba dicha palabra.

Sin embargo, en este fatídico capítulo, se descubrió que Hodor, en la versión original en inglés, era

una abreviación de la expresión “Hold the door” o  ‘Sujeta la puerta’

Hold the door. Holdthedoor. Holddoor. Hodor.

El gran problema vino al intentar traducir esta evolución semántica.

El personaje se ha llamado Hodor en todos los países hispanohablantes desde 1996, cuando se publicase el libro por primera vez.

Pero en este capítulo el traductor/a se encuentra que, de la noche a la mañana, tiene que encontrar

una expresión que suene como Hodor y que además signifique ‘hold the door’

La opción preferida en estos casos es alejarse del original y encontrar una traducción creativa que siga manteniendo el sentido.

En el caso de Hodor, tal y como comentaba Cristina Macía, la traductora de la saga Juego de Tronos, “mejor quitarle hierro al asunto y tomárselo con humor”.

¿Qué solución propusieron?

‘Aguanta el portón’ y desde allí, desde ‘portón’ derivarlo a  ‘Hodor’.

Lo ideal, tal y como Cristina Macía sugería, sería decirles a los lectores que tirasen los libros y, publicar una nueva edición con el nombre cambiado. “Casen: que no pasen, que no pasen. Suena bien como nombre” proponía ella.

Y, aunque para un traductor es muy difícil, o en este caso, imposible anticipar este tipo de cosas, el impacto de la acción en la serie depende de la solución que él o ella escoja.

Por eso, escoja la opción que escoja, tiene que ser pura calidad.

En el maravilloso universo del Juego de Tronos o en la vida real.

Por eso, y por mucho más: Abalingua.

Si quieres comprometer, emocionar, impactar, o deslumbrar a clientes, colaboradores, empleadores, lectores, fans o suscriptores con un texto que comunique tu intención inicial, déjalo en manos de Abalingua.

Infórmate aquí.


05/07/2016 Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail
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